
Setenta y dos horas después del primer ataque no llega la calma a Toribío (Cauca). Ayer, cuando los pobladores -en su mayoría indígenas paeces- recobraban alientos para seguir con la remoción de los escombros de lo que antes del jueves eran sus casas, se reanudó la balacera y con ella, el pánico.
Ocho guerrilleros, dos soldados y un policía murieron. Este último fue víctima de un francotirador de las Farc. Además, seis civiles resultaron heridos y el hospital local sufrió serias averías por la explosión de un cilindro bomba.
El personal médico y los pacientes debieron ser evacuados al puesto de salud del corregimiento San Francisco, a 20 minutos de la cabecera municipal. Los heridos más graves de la jornada, incluido un adolescente de 13 años abaleado, fueron trasladados a Cali y Santander de Quilichao.
Representantes de la comunidad paez anunciaron que desde este último municipio marchará hoy hacia Toribío para respaldar a los habitantes de este municipio, que se mantiene firme a pesar de los demoledores ataques.
Según el general Mario Correa, comandante de la Tercera División del Ejército, la muerte del policía se produjo en la mañana, cuando junto con un compañero arreglaba una trinchera en el casco urbano. "Un francotirador les disparó desde el propio pueblo. Uno de los agentes murió y el otro está grave", dijo.
El oficial informó que los dos soldados muertos combatían en la vereda López. Las tropas también tienen enfrentamientos en la vía que une el corregimiento El Palo (Caloto) con el municipio de Toribío, en el sector del Tierrero.
La comunidad denunció ayer que en los 26 kilómetros de esa vía hay instalados cinco retenes de la guerrilla.
En los combates participan unos mil hombres del Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía, desplazados a la zona para repeler la acción de la columna móvil Jacobo Arenas y del frente 6, de las Farc, al mando de Diomedes .
Llegaron refuerzos.
El general Correa confirmó que ayer desembarcaron refuerzos en Toribío. Las operaciones en la localidad son coordinadas sobre el terreno por el general Hernando Pérez, comandante de la Tercera Brigada del Ejército.
Sin embargo, la comunidad se siente expuesta y dijo que si no hay una reacción efectiva, por su propia cuenta se encargará de repeler a las Farc.
El desplazamiento forzado de los pobladores comenzó a sentirse. Vilma Almendra, de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín), así lo reportó. Al cierre de esta edición, Santander de Quilichao esperaba la llegada de la primera chiva con 61 personas que abandonaron sus tierras por la intensidad de los combates. Quienes decidieron permanecer en Toribío se fueron a las 5 zonas de la asamblea permanente.
La mayor concentración de indígenas es la del Centro de Capacitación y Desarrollo del Pueblo Nasa, a 15 minutos del pueblo. Otros centros de reunión se encuentran en las veredas El Manzano, Potrerillo, Vichiquí y San Francisco.
Una declaración de Darío Mejía, de la Defensoría del Pueblo, generó interrogantes sobre la eficiencia del sistema coordinador de prevención. "Para dar aviso tocó utilizar canales de comunicación alternativos, pero entrada la mañana ya era un hecho consumado", dijo.
FOTO/Yaneth Castaño.
Otro cilindro bomba de las Farc fue disparado ayer sobre Toribío. Esta vez, el objetivo fue el hospital Alvaro Ulcué Chocué, que sufrió varias averías.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Nación
- Fecha de publicación
- 18 de abril de 2005
- Autor
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